Testimonio de una madre
“Yo era una mujer que no se amaba así misma, que había dejado de vivir para ella para vivir para su esposo, que había perdido la alegría y el sentido a vivir, no tenia una buena relación con mi hija mayor y estaba pasando por un momento de crisis a tal punto de querer quitarme la vida”


Quiero contar mi experiencia y darle mis más profundos agradecimientos a Mariana y a su hermoso proyecto de Interviniendo con Fe. Todo comenzó con un video que vi de ella en YouTube, donde contaba su testimonio. Ahí la busqué en Instagram y conocí Interviniendo con Fe.
Tenía mi vida destruida; estaba pasando por el peor momento de mi vida. Yo era una mujer que no se amaba a sí misma, que había dejado de vivir para ella para vivir para su esposo, que había perdido la alegría y el sentido de vivir. No tenía una buena relación con mi hija mayor y estaba pasando por un momento de crisis, a tal punto de querer quitarme la vida.
Por gracia de Dios encontré a Mariana. Yo estaba viviendo un verdadero infierno y con ella empezó una nueva vida para mí. Empecé a reconstruirme y mi familia también.
Cada sesión, cada palabra era un aliciente para mi alma; cada tareita, cada oración, cada canción. El simple hecho de escucharme, confrontarme, hacerme ver las cosas desde otra perspectiva es algo que no tiene precio. Encontrar una persona que te escuche, aconseje y, al mismo tiempo, te acerque a Dios en estos tiempos es un tesoro.
En un mundo tan vano, donde las personas que estudian y se preparan quieren sacar a Dios de sus vidas, encontrar a alguien como Mariana es un tesoro.
Hoy mi vida dio un giro de 180°. Soy una mujer que se ama a sí misma; me siento muy feliz y tranquila. Mi opinión cuenta y sé lo mucho que valgo. Siento como si hubiese vuelto a nacer, pero ahora de la mano de Dios y de la Santísima Virgen María.
Hoy miro atrás y no imagino cómo lo hubiese podido superar sin la ayuda de Mariana. Tengo tanto que agradecerle a ella y a su hermoso proyecto. La vida es un camino cuesta arriba y eso hoy lo comprendo gracias a este hermoso proyecto.
Ojalá tantas personas que en estos momentos están atravesando un mal momento puedan conocer a Mariana y, como yo, puedan contar su testimonio. Yo leía los testimonios de otras personas y pensaba que algún día quería hacer parte de este proceso y escribir el mío también, y hoy es una hermosa realidad.
Mi proceso continúa, pero ya sin crisis existenciales y con un amor inmenso por Dios y por mí misma.
Gracias a ti, Mariana, y a tu hermoso proyecto. Gracias por tu amor a las almas, por tu sí, por siempre estar, por no haberte rendido. Gracias por tu apoyo, paciencia y cariño.
Hoy mi vida es nueva gracias a Dios y a ti.


